Barcelona, Catalunnya. 2009
Siempre que se abre una ventana hay infinidad de posibilidades a la vista. Ya sea por el simple reencuentro con algún asunto vecinal o por el alba que nos despierta en un segundo y nos devuelve a este mundo.
Uno podría ver el mundo desde la ventana o subirse a una nuve y dejar que el viento nos haga vibrar. Ahora es tiempo realizar el viaje de las aves, volver a lugares conocidos para tomar nuevamente fuerza para continuar. Las cosas cambian, "la gente no cambia, empeora" (Ray Loriga), entonces uno encuentra todo eso en una instantánea que dejamos en nuestra mente, vieja y loca, pero hay que renovarla. Ver cuál fue el cambio y cuál la parte que empeoró.
Al final, siempre hay que seguir con la frente en alto, aunque sea debajo del agua.




